piece of cake

(Source: sukizima)

Cantando bajo la lluvia

Llega un momento que de tanto girar como un peonza ya no recuerdas que punto habías marcado como el de partida. Las intensas lluvias veraniegas borraron las marcas en el suelo y ya no sabes como volver al punto de encuentro. Sin embargo, siempre queda una canción que te coge por el brazo y te deja exactamente en el mismo lugar donde un día naciste, a la misma hora y mirando en la misma dirección. Es necesario saber cual es la canción que te devuelve a la vida, la que te recuerda de donde vienes y a donde vas. 

La que mueve el cotarro

Yo soy de las aliviadas y de las que desean echar a volar pero no por ello me cuesta menos partir.  Entré hablando por teléfono con alguien que ya no está diciéndole que nunca conseguiría hacer amigos y que terminaría con la bandeja del comedor comiendo sola en el baño día tras día.  También entré de la mano de alguien que venía de mi vida pasada y que, por suerte,  seguirá en la futura; un espartano que nunca me abandonó.

Pronto desapareció el miedo escénico y aparecieron los amigos, tantos como trabajos has hecho y horas de sueño has perdido; tantos como risas y buenos momentos que, por suerte, quedarán grabados para siempre en olvidadas cintas de mini dv. 

Han sido años muy buenos pero tan bien han sido años muy duros. Hoy dejo a un lado todos los malos momentos que me han hecho crecer para dar paso a los buenos recuerdos. Todo ese odio concentrado que públicamente y día tras día hemos dado muestra de él  es ahora, y desde la distancia, algo más que tierna morriña.

Si cada persona es un mundo imaginémonos cien. Los roces son necesarios en una convivencia tan intensa pero cuando todo pasa ellos son los primeros en desaparecer. Me quedo con lo mejor de cada uno y me llevo una anécdota, al menos, con la gran mayoría. Hemos sido una gran familia, con sus defectos y sus virtudes, con sus más y  sus menos, con sus risas y sus llantos, pero en el fondo una gran familia….

El cansancio de una gran celebración ha dado paso a la morriña y a los buenos recuerdos. Muchas gracias y buena suerte.

Ya no es ayer

Un día te levantas y ya no es ayer. No vistes igual ni sientes igual. No hueles como antes porque ya no piensas como entonces. Hay personas que se han ido, otras que tan pronto han llegado se han encajado en el puzzle y,luego, están aquellas que siempre van y vienen. De los de antes ya no queda nadie y de los de ahora menos. Mires a donde mires todo ha mutado, la lluvia se lo ha llevado. Cuando ni las palabras guardan ya el mismo significado, ¿qué te queda más que reinventarte a ti mismo? Partir de nada y llegar a cero. Y vuelta a empezar cada mañana…..

Parece que no hay nada escrito en los libros sobre tu visión del paso del tiempo. Puede que sea el momento de ayudar a los que vienen detrás, aunque quizás sea mejor que un día se levanten y descubran por ellos mismos, al abrir la ventana, que ya no es ayer.

Haciendo la fotosíntesis del deseo porque de soñar no vive el hombre

Las columnas de la Antigua Grecia

En la Antigua Grecia, preciosas y fuertes columnas sostenías grandes y robustos monumentos. Su única misión al ser creadas era soportar todo el peso de la vida. De ellas dependían altos y bellos tallados que por si solos no podían sostenerse. Insignifacantes a los ojos de la mayoría, que elevaban sus miradas a lo más alto para ver la grandiosidad de lo que tenían delante, eran las verdaderas protagonistas. Pequeñas hormigas que trabajaban a la sombra de grandes cigarras. Nunca nadie valoraba su trabajo, nunca nadie miraba para ellas. 

Pero si un día alguna quebraba por el exceso de peso o por el desgaste que en ellas producía el tiempo; todo el monumento se venía abajo. Eran entonces culpadas del gran desastre, nombradas y señaladas por todos. Si una se venía abajo todo se iba abajo con ella. Y era esa responsabilidad  las que las hacía ser infelices; toda la vida al cargo de algo sin tener tiempo para hacerse cargo de si mismas; preguntándose si solas saldrían adelante del mismo modo; si habría algo mejor lejos de aquello y qué pasaría si ellas no estuviesen. 

Eran columnas creadas para sostener y daba igual el tiempo que dedicasen a imaginar otro tipo de vida, porque esa era la vida que llevarían para siempre.

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Cosa mía, con la extraordinaria interpretación de @martitaexposito y @paupau999:

COMEPIPAS Y FUGITIVA

(Source: alvaroede)