piece of cake

Las columnas de la Antigua Grecia

En la Antigua Grecia, preciosas y fuertes columnas sostenías grandes y robustos monumentos. Su única misión al ser creadas era soportar todo el peso de la vida. De ellas dependían altos y bellos tallados que por si solos no podían sostenerse. Insignifacantes a los ojos de la mayoría, que elevaban sus miradas a lo más alto para ver la grandiosidad de lo que tenían delante, eran las verdaderas protagonistas. Pequeñas hormigas que trabajaban a la sombra de grandes cigarras. Nunca nadie valoraba su trabajo, nunca nadie miraba para ellas. 

Pero si un día alguna quebraba por el exceso de peso o por el desgaste que en ellas producía el tiempo; todo el monumento se venía abajo. Eran entonces culpadas del gran desastre, nombradas y señaladas por todos. Si una se venía abajo todo se iba abajo con ella. Y era esa responsabilidad  las que las hacía ser infelices; toda la vida al cargo de algo sin tener tiempo para hacerse cargo de si mismas; preguntándose si solas saldrían adelante del mismo modo; si habría algo mejor lejos de aquello y qué pasaría si ellas no estuviesen. 

Eran columnas creadas para sostener y daba igual el tiempo que dedicasen a imaginar otro tipo de vida, porque esa era la vida que llevarían para siempre.